En algun momento empecé a ser consciente, quizá mejor dicho a inventarme para mi propio deleite, que la disciplina es absolutamente indispensable para alcanzar metas. Y justo en ese momento también empecé a dejar de ser yo mismo para ser mi disciplina, y para exigirle a los demás que también lo fuesen. No os equivoqueis, no le pedí nunca a nadie que siguiese su propia disciplina, siempre acabé pidiendo que se traguen la mía, mi forma de actuar y enfadándome cuando no la seguían.
Y ahora, casi un año después de estar en la más absoluta
Desde mi más profunda ignorancia, acepté. Acepté imponerme esa disciplina porque la entendía lógica, acepté ser como ellxs decían que eran los demás, porque entendía que debía gran parte de mí a quien me lo exigió. Y ahora qué? Digo ahora porque es ahora cuando me doy cuenta que eso no es lo normal. Que lo normal es sudar de esa disciplina, y yo ya la tengo dentro, tan dentro que igual no fue hace un año, si no que la obediencia lleva conmigo toda la vida. Es ahora, y no antes, cuando me doy cuenta de que la gente suda de "la disciplina" porque cada uno tiene la suya propia.
Es cierto: cada uno tiene, y debe tener, su disciplina. Y la disciplina no es más que mantener la ilusión. Cuanto uno tiene ilusión, se impone una forma de trabajar, de hacer las cosas y de ser. Claro que no se las impone, sino que le surgen. Le surgen las prioridades.
A mí me tenían que haber surgido todas esas cosas y en parte no las dejé surgir. Me las surgieron, y eso mató mi ilusión. La ilusión estaba marchita en aquel momento, era evidente, por el choque entre las expectativas y la realidad, que fue mucho más grande que nunca. Pero en lugar de rebrotar esa ilusión, o rematarla, dejé que alguien decidiese por mí, que decidiesen que yo tenía que tener esa ilusión.
La ilusión no se puede imponer, me explotó en la cara ese pensamiento. Que cuanto más la disciplinas más la matas, que cuanto más la matas menos alcanzas la perfección, y la grandeza.
PD: Tuve que pensarme mucho qué es la ilusión (¿Sentimiento?) y creo que eso define mejor que todo el texto lo que me pasa por la cabeza.
PD2: La perfección es temporal, y es una cuestión de percepción, no lo olvides. Al principio planteaste que llevaba tiempo alcanzar la perfección y ahora que la perfección es solo tempora.
PD3: Escribe más, aunque no te guste como queda, te sienta bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario